Himno 25

No soy yo, sino Cristo en mi

Que grande amor y redención es Cristo
No hay nada más que el cielo pueda dar
Mi rectitud, mi libertad y gozo
Mi gracia es Él, mi eterna y dulce paz
Me aferro a Él, Jesús es mi esperanza
Vivo en Él por siempre suyo soy
Asombroso es cantar: ¡Mío es en verdad!
No soy yo, sino en Cristo en mí

Tinieblas hay más no soy olvidado
Pues junto a mí El Salvador está
Si débil soy gozoso en el avanzo
Pues su poder en mi se mostrará
Me aferro a él es mi pastor y escudo
Por profundos valles me guiara
Él la noche venció su victoria me dio
No soy yo sino Cristo en mí

No temeré he sido perdonado
Seguro estoy, el precio El ya pagó
Su sangre dió, sufrió por mis pecados
Resucitó, la muerte derrotó
Me aferro a Él ya no soy condenado
Es Jesús mi fiel intercesor
Las cadenas rompió libertad me otorgó
No soy yo, sino Cristo en mí

Quiero seguir a Cristo mientras viva
Pues prometió llevarme hasta su hogar
Estando aquí renueva Él mi vida
Hasta llegar al gozo eternal
Me aferro a Él, mi única esperanza
A Jesús la gloria y el honor
Cuando llegue al final estos labios dirán:
¡No soy yo, sino Cristo en mi!
Me aferro a Él, mi única esperanza
A Jesús la gloria y el honor
//Cuando llegue al final estos labios dirán:
¡No soy yo, sino Cristo en mi!//
¡No soy yo, sino Cristo en mi!