Himno 30

Sublime Gracia

Sublime gracia del Señor
que un infeliz salvó;
Fui ciego mas hoy miro yo,
perdido y Él me halló.

Su gracia me ensenó a temer;
mis dudas ahuyentó;
¡Oh cuán precioso fue a mi ser
cuando Él me transformó!

En los peligros o aflicción
que yo he tenido aquí,
Su gracia siempre me libró
y me guiará feliz.

Y cuando en Sión por siglos mil
brillando esté cual sol,
Yo cantaré por siempre allí
Su amor que me salvó.